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El trasno y el tardo, los duendes barbudos

By Carles Suñé González

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Ayer estuve leyendo un artículo muy interesante de  en Jotdown titulado Mitología y tradición oral en un pueblo perdido de Galicia. En este artículo, Cabeleira recoge algunos mitos e historias propias de la tradición mística y pagana, con sus respectivos personajes, de la comunidad en la que estamos asentados, Galicia.

Y entre esos personajes, uno que me llamó especialmente la atención: el trasno. Curioso, quise leer más sobre él. Se trata de una criatura mitológica que por las noches entra en las casas. Se dedica a hacer trasnadas (trastadas), sin maldad, durante toda la noche: esconder objetos, romper la vajilla o ensuciarlo todo. Con la luz del día, desaparece.

 

El trasno y el tardo, los duendes barbudos

El trasno

 

Es como un hombrecillo con barba blanca, larga y muy bien cuidada, sotana, gorro rojo y cuernos (aquí hay divergencia de opinión en las informaciones -hay quien dice que tenían dos, otros uno…). Tenía un agujero en la mano izquierda. En Galicia Meiga hacen alusión al Diccionario dos seres míticos galegos en el que describe al trasno con piernas de cabra, con rabo y un solo cuerno o con forma de oveja, de carnero e incluso de cerdo. En el artículo de Jotdown un testigo del trasno dice que «Nunca se lavaba pero olía muy bien, a flores y hierba fresca […]». Quizás usaba alguno de los aceites para barba de nuestra NSMB Shop 😛

El tardo es parecido al trasno pero mucho más maligno. Es pequeño aunque pesa mucho, peludo, con muchos dientes, de color verde, con los ojos redondos y negros; tiene barba y usa un traje muy viejo y roto. Algunas informaciones dicen que lleva una pequeña espada. Al contrario que el trasno, el tardo suele ser muy ordenado.

 

El trasno y el tardo, los duendes barbudos

El tardo

 

El tardo también actúa con nocturnidad: una vez entra en las casas se sienta en el pecho de los que duermen provocándole unas pesadillas terribles y dolor en el pecho. En el artículo de Cabeleira, pese a que hablan del trasno y no específicamente del tardo, se relata: «Por las noches le gustaba sentarse sobre el pecho de la gente, mientras dormían, y a la mañana siguiente se levantaban con náuseas y dolor de barriga; a mí me paso varias veces […]».

 

¿Cómo acabar con el trasno y el tardo?

En los distintos artículos que estoy leyendo sobre el trasno y el tardo se dan diferentes indicaciones sobre cómo hacer desaparecer a estos dos duendes:

Una de las opciones es dejar un buen puñado de lentejas, habas o cualquier otra legumbre o bien en un cuenco en la cocina o bien esparcidas por el suelo (ciscado no chan). Tanto el trasno como el tardo se entretendan contando uno a uno los granos y como no saben contar hasta cierto número (las informaciones bailan de nuevo: unos dicen que no saben contar hasta tres, otros hasta 10 y otros hasta 100). Mientras estén entretenidos no harán trasnadas.

Otro modo de echarlos es encendiendo la luz o bien haciendo la señal de la cruz, ya que como se consideran seres vinculados al diablo se asustan con este signo.

Y otra manera menos ortodoxa y que se describe en el artículo de Rafa Cabeleira: «[…] cuando se ponía muy rebelde había que amenazar con mearle encima, que era la única manera de asustarlo»

 

¡Ya tengo la excusa perfecta para mi desorden: maldito trasno! 😛

 

Informaciones extraídas de: Jotdown Galicia Meiga.

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3 Thoughts to El trasno y el tardo, los duendes barbudos

  1. Silvia Responder 21/08/2015 at 09:25

    Uy pensé que se les combatía cortándoles la barba, jeje.
    Saludos

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    • Carles Suñé Responder 24/08/2015 at 16:13

      hahah sería lo más fácil! 😛

      Gracias por pasearte por aquí Silvia! Un abrazo fuerte!

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  2. Richards Responder 03/09/2015 at 19:00

    yo sólo puedo aconsejaros en visitar a Barbería Richard’s – Peluquería para caballeros en La Coruña.
    Os va a encantar ! Que os voy a decir yo 🙂

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